Contra la pedofilia y sus encubridores

Se ha dado un nuevo caso de secuestro y violación contra una niña en Perú. Otra vez nos indignamos hasta la médula, maldecimos e insultamos al miserable Juan Antonio Enriquez García, quien perpetró este crimen (y a quien con justa razón desearíamos ajusticiar con nuestras propias manos). Nuevamente es noticia central por unos días. Volvemos a consternarnos y a buscar explicaciones del porqué de este caso. Y dentro de poco, esto volverá a ser parte de las crudas estadísticas que certifican que sí vivimos en un país de violadores, en un país pedófilo e inseguro. En breve será solo un caso más y listo.

Pero el problema es mucho mayor. Es urgente el combate frontal a todo viso de pedofilia, venga de donde venga. Es imprescindible la visibilización del factor misógino que posibilita una violación y luego lo normaliza con excusas criminales («ella lo provocó», «no debió caminar sola», «su mamá no la cuidó», «aparentaba de más edad», «no debió vestirse así», «no me di cuenta de lo que hacía», etc.). Es impostergable la denuncia a toda red visible o encubierta de trata de niños y niñas, así como a los malnacidos que venden y consumen material pedófilo, y a las instituciones públicas (comisarías, Poder Judicial, etc.) que muestran indiferencia ante denuncias como estas o incluso revictimizan a la agredidas con «argumentos» absurdos.

Y dejemos de pensar que un violador es un simple monstruo que podría vivir lejos de nosotros y nosotras, que es un ser extraño que aparece con cierta periodicidad, que es un simple enfermo que necesita comprensión… Un violador es un ser pensante y consciente de su vileza. Un violador puede ser un taxista, un vecino, el hermano o el propio padre, un primo o el tío, el cura o el profesor, un colega del trabajo o un compañero militante

La verdadera protesta social

Para hoy se está gestando una verdadera movilización popular que pondrá a prueba, nuevamente, al Gobierno. Se ha articulado una respuesta desde los principales gremios sindicales, agrarios y populares a nivel nacional. Desde muy temprano se están viendo protestas y marchas en Iquitos, Arequipa, Cusco, etc. Esta vez es la propia clase trabajadora que sale a manifestarse, lejos del aparatismo hipócrita e interesado de la derecha (como vimos el martes último).

Hoy se deberán levantar las justas demandas sociales: rechazo al golpismo de la derecha, cambio de constitución y asamblea popular constituyente, fin a los monopolios y especulaciones en los precios de los alimentos (Grupo Gloria, Grupo Alicorp, etc.), ratificación en la rebaja del combustible, atención a los compromisos y pliegos de reclamos laborales, atención a la problemática de la agroindustria, solución a los conflictos socioambientales derivados de la minería, sanción y expulsión de transnacionales criminales como Repsol, etc.

El movimiento popular en general y la clase obrera en particular, hoy deben volver a disputar la calle a la derecha que buscó hegemonizar el descontento colectivo. Deberá plantearse una dinámica de lucha en cuanto a tensión y exigencia para que el Gobierno asuma las demandas sociales antes de perecer a manos del golpismo rampante.

Es menester gestar un espiral de lucha desde abajo y a la izquierda para resistir la embestida reaccionaria (gran empresariado, derecha parlamentaria, fascismo provocador, infiltración lumpenesca, etc.) y para rebasar incluso cualquier limitante institucional. No se trata de defender o sostener a un Ejecutivo que se dispara a los pies y juega en pared con la oposición, sino de exigir una salida realmente popular a la crisis socioeconómica que seguimos padeciendo.

¿Qué hay detrás de las recientes protestas sociales?

Ya lo decíamos; dentro del grueso de la protesta social que hoy se vive en Perú, existe un trasfondo justo y concreto que parte de un malestar generalizado por la crisis socioeconómica que seguimos padeciendo; pero también hay un manejo interesado desde la derecha recalcitrante de siempre que busca no la solución al clamor popular sino usar a la masa como carne de cañón para seguir imponiendo su propia agenda reaccionaria.

Quienes conocemos de cerca o desde adentro la dinámica de una movilización social, entendemos un poco las posibilidades y limitaciones del pueblo en marcha. Una protesta erigida en Paro Nacional o Huelga General crea su propio espiral de acción, coordinación, defensa y solidaridad. Los conatos o desbordes de violencia se intentan canalizar hacia la conquista de la demanda por el bien común; nada tienen que ver con saqueos coordinados afectando a mercados populares o a negocios de barrio.

Y no es que nos asuste la violencia social y pidamos «¡policía y mano dura contra los vándalos!», sino que podemos y debemos diferenciar un pueblo corajudo respecto de simples esbirros e infiltrados a sueldo. El desborde popular existe como hecho objetivo pero también están las manipulaciones y «aparateos» como elementos subjetivos.

Allí está la fujimorista Marta Moyano azuzando temerariamente a los camioneros a bloquear las carreteras y generar caos, allí están las cucarachas de «La Resistencia» rompiendo y robando dentro de la manifestación, allí están los dirigentes apristas metiendo su verborrea anticomunista en las marchas en provincia, allí está la prensa neoliberal que curiosamente esta vez no llama «terroristas delincuentes» a los movilizados pues prefiere poner titulares como «el Perú protesta». Allí están las bancadas de ultraderecha que arman psicosociales con el alza en los precios del combustible y los alimentos.

Abordemos cada periodo de convulsión social con criterio político y militante, fuera de idealismos y/o romantizaciones.

El TC le abre la puerta a Fujimori y a la injusticia

El Tribunal Constitucional declaró fundado el habeas corpus presentado contra la sentencia que anuló el indulto a Alberto Fujimori. Es decir, le restituyen el insulto y queda libre.

La votación fue 3-3. Ernesto Blume, José Luis Sardón y Augusto Ferrero votaron a favor; mientras que Eloy Espinoza-Saldaña, Marianella Ledesma y Manuel Miranda lo hicieron en contra. Cabe señalar que Ferrero fue quien utilizó su voto dirimente a favor de liberar al exdictador Fujimori.

En conclusión, el TC beneficia tremendamente a un exdictador, ignorando el derecho internacional que prohíbe cualquier beneficio para condenados por crímenes de lesa humanidad. Además, esta institución pisotea la memoria de todos los perseguidos, torturados, desaparecidos y asesinasos durante el fujimorato, y lo hacen en plena crisis sociopolítica con los ánimos crispados y la tremenda inestabilidad que se vive actualmente a nivel nacional.

¿Y qué dice el gobierno? Recordemos que el actual Presidente del Consejo de Ministros, Aníbal Torres, declaró en noviembre del año pasado (cuando era ministro de Justicia) que: «Es posible pensar en un indulto humanitario para el reo Alberto Fujimori, siempre y cuando, su estado de salud empeore. (…) La situación de estado de salud del expresidente Alberto Fujimori, que ha cometido delitos gravísimos (…) ha empeorado, me parece, considerablemente». Es decir…

¿Y si Castillo no es lo que creemos que es?

¿Y si todo lo que está haciendo Castillo fuera parte de un buen plan del comunismo internacional? ¿Y si lo que busca (al nombrar como Premier a Valer y luego abrazarse con Bolsonaro) es agudizar las contradicciones y provocar un estallido social? ¿Y si está desarrollando la tesis leninista de un paso adelante, dos pasos atrás? ¿Y si planeaba dentro de poco aplicar el gran salto hacia adelante como en la China de Mao?

¿Y si en realidad es un alto cuadro teórico comunista, experto en el combate político y la guerra de guerrillas, pero que disfraza su táctica para no levantar sospechas? ¿Y si es un agudo gramsciano que busca revertir la hegemonía cultural de la superestructura que hoy nos domina? ¿Y si es un valiente espartaquista luxemburguiano que detesta a la socialdemocracia reformista?

¿Y si solamente nos hace creer que es un inepto monigote para que el enemigo no se dé cuenta de que en las montañas ya está formando su glorioso ejército rojo que combatirá del campo a la ciudad? ¿Y si Castillo es un avispado revolucionario que entiende que la lucha de clases atraviesa periodos de convulsión hasta lograr el equilibrio estratégico? ¿Y si está desarrollando su tesis de infiltración a las altas esferas de la gran burguesía y la oligarquía para destruirlas desde adentro? ¿Y si le abre las puertas al fascismo solamente para engañarlo y aniquilarlo con sus propias manos? ¿Y qué tal si todo esto es parte de un proyecto diseñado por la inteligencia cubana con asesores de la ex KGB?

¿Y si Castillo es un erudito hegeliano que nos está diciendo que el Estado representa el estadío último de desarrollo del Espíritu objetivo? ¿Y si busca avanzar hacia tesis bakuninistas demostrando que en realidad el Estado es una maquinaria al servicio de la clase dominante, por lo tanto urge abolirla? ¿Y si nos está diciendo que gobierne quien gobierne, la clase trabajadora siempre perderá y que es mejor abandonar las ilusiones democrático burguesas y el cretinismo parlamentario para abrazar la acción directa de masas y la lucha armada? ¿Y si, salvo Castillo, todo es ilusión?

No seamos mal pensados y dejemos trabajar al «compañero presidente», por favor.

Un saltimbanqui a la cabeza de la PCM

Pedro Castillo acaba de nombrar Primer Ministro a Héctor Valer Pinto… ¿Y quién es este compadre?

Estuvo afiliado nada menos que al Partido Aprista Peruano donde fue Sub-Secretario de Organización y luego Secretario Nacional de Organizaciones Agrarias y Campesinas, hasta su renuncia en 2010.

Posteriormente, en las elecciones regionales y municipales del 2014 fue candidato a la Presidencia Regional de Lima por Unión Por el Perú, pero no le resultó. Cuatro años más tarde, fue nuevamente candidato al mismo cargo, esta vez por Perú Nación, y tampoco la hizo.

Luego, en las elecciones generales del 2021, Valer fue elegido congresista por el ultraderechista Renovación Popular. A poco de haber entrado al Parlamento, fue separado del partido liderado por Rafael López Aliaga. Tras esto, Valer anunció la creación de su Bancada Liberal para el periodo 2021-2026, pero luego dijo que no se daría. Inmediatamente se unió a la bancada Somos Perú-Partido Morado.

En enero último, hizo pública su renuncia a Somos Perú y comunicó la creación del nuevo grupo parlamentario Perú Democrático (junto a excongresistas de Perú Libre).

¡Qué tal saltimbanqui! ¿Por su pasado los conoceréis?

¿Castillo con los enemigos en casa?

Tendremos un tercer gabinete ministerial en menos de seis meses de iniciado un gobierno (¿será un récord histórico?). Tenemos pedidos de vacancia, cada cinco minutos, por parte de la derecha golpista. Tenemos un Ejecutivo entrampado y autodestructivo (por decir lo menos). Tenemos un Parlamento acechando vilmente y jugando al máximo desgaste contra un Castillo que se esfuerza en darles argumentos a sus enemigos.

Tenemos una campaña mediática demoledora (nacional e internacional) empeñada ya no por petardear únicamente a Castillo, sino por desprestigiar cualquier viso de izquierda en una administración pública. Hay claramente una intencionalidad ideológica por destruir cualquier noción mínima de crítica al neoliberalismo.

Hoy, la derecha tiene más de un escenario posible para el post-Castillo. Lo están acercando y lo asfixian. Le imponen agendas y círculos políticos cercanos pero ajenos. Sus enemigos ahora vienen de varios frentes (y hacen causa común, pese a sus matices). Y desde sus asesores presidenciales parece no haber respuesta clara y contundente. ¿Por qué? ¿Porque no pueden, porque no saben o porque no quieren?

Una contaminación más, ¿qué importa?

El derrame de 6 mil barriles de petróleo de Repsol en Ventanilla (Lima) es mucho más grave de lo que parece o de lo que los medios masivos intentan maquillar.

Si bien la Fiscalía ya abrió una investigación a los representantes legales de la Refinería La Pampilla, por el presunto delito de contaminación ambiental que está afectando unos 18 mil m2 de las playas chalacas (luego de la irresponsabilidad criminal ocurida en el terminal multiboyas N°2 de dicha refinería), hay que ver si el proceso determina una verdadera sanción vinculante contra la transnacional petrolera, empezando por la revisión y/o anulación de contratos entre el Estado peruano y Repsol.

Y al atentado medioambiental (ecocidio) hay que agregarle la afectación laboral que esto acarrea. El presidente de la Asociación de Pescadores Artesanales de Ancón, Abelardo Chiroque, advirtió que más de 800 trabajadores de su sector se han quedado sin ingresos económicos debido al derrame de petróleo que ya afectó a las doce playas de la jurisdicción (ocho kilómetros de litoral, ya que la corriente de Ventanilla, el lugar más perjudicado, trae el petróleo hacia a Ancón, afectando las playas San Francisco, Playa Hermosa, Los Enanos, Miranorte, entre otras).

Mientras tanto, la responsabilidad empresarial sigue siendo evadida con excusas miserables o «asumiendo la solución» enviando a personal sin preparación ni equipos adecuados a limpiar las playas, ante las cámaras de una prensa parcializada y complaciente con los verdaderos culpables.

Los comentarios y «razonamientos» de los corifeos de la derecha sobre este grave daño al ecosistema, son tema aparte. «Se ve feo, pero se limpia y ya», dicen balbuceantes mientras desayunan, almuerzan y cenan los dólares del gran capital desarrollista que no entiende de «pérdidas humanas, animales o medioambientales», sino únicamente de déficit, cifras y datos de macroeconomía.

La respuesta que está dando el Gobierno de Castillo al crimen medioambiental de Repsol Perú, bien podría haberlo dado Sagasti, Vizcarra, Kuczynski, Humala, García, Toledo o hasta Fujimori. Da igual.

Es la misma sumisión al poder transnacional que impone su agenda extractivista y desarrollista por encima de los protocolos medioambientales o incluso los marcos legales.

¿Y la sanción ejemplar a esta corporación española? ¿Y la exigencia del plan de contingencia ante estos desastres criminales? ¿Y el respeto a la soberanía nacional y popular? Nada. Solo canastas de víveres a los afectados, llamadas de atención a los responsables, equipo humano mínimo y sin maquinaria o tecnología acorde a la catástrofe, voluntariado juvenil bienintencionado pero ínfimo ante tal magnitud, PCM y Congreso mudos o mirándose al ombligo. Así estamos.

¡Desastre ecológico en Ventanilla, Lima!

Derrame de petróleo el día 15 de enero 2022, producto de una negligencia compartida por las autoridades peruanas y la Refinería La Pampilla a cargo de la empresa Repsol Perú. Hasta la fecha, no sabemos el volumen de petróleo vertido, pero aves y mamíferos empetrolados yacen muertos o moribundos en las playas. La información de prensa sostiene que se realizaron maniobras de descarga/carga de petroleo el día del oleaje anómalo producto de la erupción volcánica en Tonga. Este hecho fue subestimado por el sistema de alerta de tsunamis en el Perú.

Los daños ecológicos son irreversibles. Plankton, muy muy, cangrejos, pulpos, peces, aves y mamíferos. Todos perjudicados. Mientras mas demoren en limpiar (hasta hoy ningun plan de contingencia) mayores los daños porque el petróleo se extiende con las mareas y corrientes.

En redes hemos observado muchas personas con la iniciativa de rescatar a las aves y lobos marinos varados en las playas. Gran gesto e iniciativa, tenemos que hacer lo que podamos, lo que está a nuestro alcance para mitigar nuestros errores como sociedad. Sin embargo, la solución es más compleja de lo que creemos. Necesitamos centros de rehabilitación de animales empetrolados urgentemente. No existe alguno en el país. Expongo el caso de las aves marinas, ya que tuve la ocasión de ser voluntario en SANCCOB saves seabirds en Sudáfrica muchos años atrás. Cuando hay un derrame, se habilita una alarma de emergencia que se activa a pocas horas del derrame. Voluntarios entrenados acuden a las playas para reunir y trasladar a las aves empetroladas al CENTRO DE REHABILITACION en donde hay un staff de biólogos, veterinarios, voluntarios, etc. Los animales son inspeccionandos y lavados múltiples veces con un detergente especial que disuelve el petróleo. Los enjuagues son de agua fría y tibia, se secan las plumas, las aves son alimentadas, abrigadas, inspeccionadas, analizadas y finalmente devueltas después de varias semanas en rehab. No sólo son dañadas las plumas, sino hay ingesta del hidrocarburo. Las plumas son vitales para las aves pues las aislan del medio externo, imprescindibles para el vuelo o buceo y para el cortejo. Lavarlas sin el cuidado necesario puede ser contraproducente.

Lo que ha ocurrido en Ventanilla no es un accidente, es una negligencia. Como sociedad debemos exigir sanciones drásticas para los responsables. No nos interesa que se les multe con 30,000 UIT. Lo que nos interesa es que se les exija a construir, instalar y operar un centro de rehabilitación para fauna marina empetrolada permanente en base a ejemplos en otras partes del mundo como Sudáfrica, Brasil o Estados Unidos.

Los derrames volverán a ocurrir y debemos estar preparados.

Fuente: Unidad de Investigación de Ecosistemas Marinos – Grupo Aves Marinas

Foto: Javier Quiñones IMARPE