Una fotografía que muestra un pequeño ticket rosa de S/ 1.50 por el uso de los servicios higiénicos en el Circuito Mágico del Agua ha encendido la polémica en Lima. Lo que a simple vista parece una tarifa menor representa, según vecinos y visitantes, una barrera económica que restringe el libre disfrute de los espacios públicos en la capital peruana.
El boleto, emitido bajo la administración del Servicio de Parques de Lima (SERPAR), refleja un cobro que no solo supera el valor de ingreso a una biblioteca pública, sino que resulta inusual incluso frente a los estándares de recintos privados. En los clubes privados del país, el uso de las instalaciones sanitarias viene incluido dentro del pago general o la membresía; sin embargo, en los recintos de gestión municipal, los usuarios deben costear cada servicio de manera independiente.
De Parques Zonales a «Clubes Metropolitanos»: la evolución del cobro
Esta modalidad de pagos fragmentados y tarifas adicionales ha sido objeto de críticas a lo largo de sucesivas administraciones municipales, desde las gestiones de Luis Castañeda Lossio y Jorge Muñoz, hasta la actual gestión de Rafael López Aliaga – Renzo Reggiardo.
Bajo este modelo de gestión, los emblemáticos parques zonales de Lima sufrieron un cambio de concepto y denominación para convertirse en los denominados «Clubes Metropolitanos». Esta transformación trajo consigo un esquema de cobros de entrada complementado con pagos adicionales por diversos servicios internos.
La indignación viralizada en redes sociales no se limita al precio de las instalaciones sanitarias. Los visitantes a los espacios públicos han alzado la voz contra el deterioro paulatino de las áreas verdes y la progresiva concesión de espacios comunitarios.
- Parque Zonal Huiracocha (San Juan de Lurigancho): Vecinos denuncian el descuido en el mantenimiento de las áreas verdes y la entrega de amplias zonas públicas a concesionarios privados.
- Acceso limitado: La acumulación de tarifas por entrada, uso de baños y acceso a otras atracciones convierte la visita a un parque público en un desembolso significativo para las familias numerosas de menores recursos, transformando la recreación pública en un espacio exclusivo para quienes pueden costearlo.
¿Quién fiscaliza la gestión municipal?
La controversia plantea interrogantes de fondo sobre el rol regulador del Estado: ¿quién audita los cobros, el estado de las instalaciones y el modelo de concesiones en los recintos municipales?
La Contraloría General de la República del Perú como el órgano llamado a verificar la legalidad y transparencia en los cobros de SERPAR, así como el destino de los fondos recaudados por concepto de servicios públicos dentro de los parques zonales. Mientras la discusión avanza, el debate sobre el derecho a la ciudad y el libre acceso a espacios verdes de calidad vuelve a estar en el centro de la agenda limeña.