La discriminación y el acoso contra las personas con discapacidad pueden tener consecuencias legales en el Perú. Las víctimas pueden recurrir a instituciones públicas para denunciar estos hechos y recibir orientación jurídica gratuita, según corresponda.
La discriminación contra las personas con discapacidad sigue siendo un problema que requiere atención de las autoridades y de la sociedad. Los insultos, las humillaciones, las agresiones y la exclusión de espacios o servicios pueden afectar la dignidad de las víctimas y limitar el ejercicio de sus derechos fundamentales.
En el Perú, estas conductas pueden trascender el ámbito de una simple falta de respeto y llegar a constituir un delito. Por ello, conocer qué establece la legislación, cuáles son las sanciones aplicables y dónde presentar una denuncia resulta fundamental para proteger a las personas afectadas.
Discriminación a personas con discapacidad: ¿qué sanciones establece la ley peruana?
El Código Penal peruano, en su artículo 323, regula el delito de discriminación e incitación a la discriminación. La norma contempla sanciones penales para quienes incurran en las conductas tipificadas, de acuerdo con las circunstancias de cada caso.
La abogada Lissi Trujillo, defensora pública del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos (MINJUSDH), abordó este problema durante una entrevista en el programa Sin barreras, de TVPerú. En esa intervención, advirtió sobre las consecuencias legales de los actos de acoso y discriminación contra las personas con discapacidad y explicó las alternativas disponibles para solicitar ayuda.
Según la información difundida sobre la entrevista, la especialista destacó que determinados supuestos agravados pueden recibir penas de entre dos y cuatro años de prisión cuando la discriminación es cometida por una autoridad o un servidor público.
Es importante precisar que la sanción depende de la modalidad del delito y de las circunstancias previstas en la legislación. Por tanto, la pena no es necesariamente la misma en todos los casos de discriminación.
La Ley N.° 29973, Ley General de la Persona con Discapacidad, también establece disposiciones orientadas a garantizar la igualdad de oportunidades, la inclusión y el respeto de los derechos de esta población.
¿Qué conductas pueden constituir acoso o discriminación contra una persona con discapacidad?
La discriminación no siempre se manifiesta mediante una negativa explícita de atención. También puede presentarse a través de comportamientos que buscan humillar, menospreciar o excluir a una persona debido a su discapacidad.
Entre las conductas que pueden requerir una evaluación legal se encuentran las siguientes:
- Agresiones psicológicas: insultos, burlas, humillaciones y comentarios ofensivos relacionados con la discapacidad.
- Acoso presentado como una broma: expresiones que ridiculizan a una persona y que algunos intentan justificar como simples bromas, pese al daño que pueden ocasionar.
- Agresiones físicas: actos de violencia dirigidos contra una persona por motivos discriminatorios.
- Acoso en redes sociales: publicaciones, mensajes o ataques digitales que pueden formar parte de una conducta discriminatoria.
- Exclusión de espacios o servicios: impedir injustificadamente que una persona participe en actividades, ingrese a determinados lugares o acceda a servicios.
- Trato desigual en instituciones: prácticas que obstaculizan el acceso a la educación, la salud, el trabajo u otros derechos por motivos relacionados con la discapacidad.
Estas situaciones deben analizarse de acuerdo con los hechos concretos y la normativa aplicable. No todo conflicto o trato inadecuado constituye automáticamente el delito de discriminación; para establecer una responsabilidad penal deben acreditarse los elementos exigidos por la ley.
¿Cómo denunciar la discriminación contra personas con discapacidad en Perú?
Las personas que sufren discriminación, así como quienes conocen hechos que podrían constituir un delito, pueden acudir a las autoridades competentes para solicitar orientación y comunicar lo ocurrido.
1. Presentar una denuncia ante la Policía Nacional
Una alternativa es acudir a la comisaría más cercana y comunicar los hechos. Es recomendable explicar lo sucedido con la mayor precisión posible, indicando cuándo y dónde ocurrió, quiénes participaron y si existen testigos o elementos que puedan contribuir a esclarecer el caso.
2. Denunciar ante el Ministerio Público
Otra vía es acudir al Ministerio Público, institución encargada de recibir denuncias y actuar dentro de sus competencias frente a hechos que podrían constituir delitos.
La información difundida sobre las orientaciones de la defensora pública señala que es posible utilizar los canales virtuales de la institución para presentar una denuncia. La disponibilidad y los requisitos específicos deben verificarse en el portal oficial del Ministerio Público.
La presentación de una denuncia penal es gratuita. No se debe confundir este trámite con la contratación de un abogado particular, que no es un requisito general para comunicar hechos presuntamente delictivos a las autoridades.
3. Solicitar asistencia legal gratuita al MINJUSDH
La Defensa Pública del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos puede brindar orientación y asistencia jurídica gratuita a las personas que cumplan las condiciones correspondientes para acceder al servicio.
Este acompañamiento permite conocer las alternativas legales disponibles, resolver dudas sobre el procedimiento y recibir orientación para actuar frente a una situación de discriminación.
4. Conservar las pruebas disponibles
Cuando sea posible, conviene guardar mensajes, capturas de publicaciones, documentos, fotografías y datos de testigos relacionados con los hechos. Estos elementos pueden ayudar a explicar lo sucedido ante las autoridades.
Las pruebas deben obtenerse de manera lícita y sin exponerse a nuevos riesgos. No contar con documentos o grabaciones no significa que una persona deba renunciar a pedir orientación o comunicar los hechos.
¿Dónde denunciar si una institución discrimina a una persona con discapacidad?
Cuando la exclusión se produce en una institución educativa, un establecimiento de salud o una universidad, también pueden existir canales administrativos específicos para presentar un reclamo.
En colegios y otras instituciones educativas escolares: si se niega injustificadamente la matrícula o el acceso de un estudiante por motivos relacionados con su discapacidad, se puede acudir a la Unidad de Gestión Educativa Local (UGEL) correspondiente o a la autoridad educativa competente.
En hospitales y clínicas: cuando se presentan problemas vinculados con la atención sanitaria, la negativa injustificada de servicios o el incumplimiento de obligaciones aplicables, se puede solicitar orientación a la Superintendencia Nacional de Salud (SUSALUD).
En universidades: las situaciones relacionadas con obligaciones institucionales y posibles vulneraciones de derechos pueden requerir la intervención de las autoridades universitarias y, cuando corresponda dentro de sus competencias, de la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (SUNEDU).
La autoridad competente dependerá de la naturaleza del hecho, del tipo de institución y de la infracción denunciada. Cuando la conducta también pudiera constituir un delito, acudir a una entidad administrativa no necesariamente sustituye la posibilidad de presentar una denuncia penal.
¿Qué derechos protege la Ley General de la Persona con Discapacidad?
La Ley N.° 29973 establece un marco de protección destinado a promover la inclusión y garantizar que las personas con discapacidad puedan ejercer sus derechos en igualdad de condiciones.
Entre los ámbitos relevantes se encuentran:
- Acceso a la educación sin discriminación.
- Igualdad de oportunidades en el empleo.
- Acceso a servicios de salud.
- Participación en la vida social y comunitaria.
- Respeto a la dignidad, autonomía y derechos fundamentales.
- Eliminación de barreras que dificultan la participación en condiciones de igualdad.
Estas garantías se complementan con la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de las Naciones Unidas, que promueve el respeto por la autonomía personal, la accesibilidad y la inclusión.
El cumplimiento de estas disposiciones requiere que las instituciones revisen sus procedimientos, adopten medidas de accesibilidad y eviten prácticas que puedan excluir injustificadamente a las personas con discapacidad.
La importancia de no normalizar las burlas ni el maltrato
Uno de los desafíos para combatir la discriminación es reconocer que determinadas conductas ofensivas suelen minimizarse bajo la idea de que se trata de bromas o comentarios sin importancia.
Sin embargo, ridiculizar a una persona por su discapacidad puede afectar su bienestar y contribuir a crear entornos de exclusión. Cuando estos comportamientos reúnen los elementos de una infracción o un delito, pueden generar consecuencias legales.
Promover el respeto exige no solo evitar las agresiones, sino también reconocer la autonomía de las personas con discapacidad, escuchar sus necesidades y garantizar que puedan participar plenamente en la sociedad.
La prevención de la discriminación es una responsabilidad compartida entre las familias, los centros educativos, las empresas, las instituciones públicas y la ciudadanía.
Conclusión: conocer los derechos es el primer paso para denunciar
La discriminación contra las personas con discapacidad puede tener consecuencias penales cuando los hechos encajan en las conductas previstas por la legislación peruana. El artículo 323 del Código Penal regula este delito y contempla penas que varían según la modalidad y las circunstancias aplicables.
Como parte de las alternativas de atención, las personas afectadas pueden acudir a la Policía Nacional, al Ministerio Público o solicitar orientación a la Defensa Pública del MINJUSDH. Según el lugar donde ocurra el hecho, también pueden existir vías de reclamación ante las autoridades educativas, sanitarias o universitarias competentes.
Ninguna persona debe ser excluida o maltratada por su discapacidad. Informarse sobre los derechos, utilizar los canales institucionales y promover un trato digno son pasos importantes para avanzar hacia una sociedad más inclusiva y respetuosa de la igualdad.
Fuentes de referencia: Código Penal peruano, artículo 323; Ley N.° 29973, Ley General de la Persona con Discapacidad; Ministerio de Justicia y Derechos Humanos; Ministerio Público; TVPerú, programa Sin barreras. Se recomienda comprobar la vigencia de las disposiciones legales y los canales oficiales antes de la publicación.

